Rockabilly jamaicano
Renovarse o morir: The Kluba, nuevo proyecto de Juantxo Skalari, fusiona ska caribeño y rockabilly 'usamericano'
Ander Goyoaga
Quien durante los últimos 15 años fuera frontman de los navarros Skalariak se ha enrolado en la nueva aventura The Kluba. Juantxo, que ahora se hace llamar Juantxo Skalari Kluba, o JSK, se plantea como objetivo explorar «el origen del origen», la música que influenció a los jamaicanos para crear el ska. Se ha rodeado de músicos catalanes, ha publicado un primer disco homónimo y se ha subido a la furgoneta para presentarlo. Hace un paréntesis en su agenda sanferminera (el día del Santo actuaron en plena Jarauta) para explicar los pormenores de su nuevo proyecto con ska y rockabilly como protagonistas.
Seis discos, más de 600 conciertos y un nombre como Skalariak consolidado dentro de su estilo. ¿Por qué aparcarlo y lanzarse con The Kluba?
La revolución es mi bandera, también en lo musical. Hay que moverse, fluir, evolucionar, buscar nuevas metas. Si no, la persona y el músico se estancan. El cuerpo me pedía renovación, por honestidad conmigo mismo y con el público. La música está un poco estancada, no hay nueva savia, nuevos caminos, The Kluba abre una nueva puerta, una nueva vía y una nueva luz. Hubiera sido fácil habría seguir con Skalariak otros 10 años, pero no habría tenido la motivación que he tenido con The Kluba. Y eso se nota a nivel compositivo.
¿Qué respuesta está teniendo el nuevo proyecto?
A todo el mundo le ha sorprendido el disco, y que sorprenda y guste en estos tiempos que corren es complicado. Tal vez haya ocurrido porque la gente se esperaba un Luz rebelde segunda parte, pero el rollo de los rude-rockers está gustando. En los conciertos es otro cantar, imprimimos más velocidad que en disco, me gusta la puesta en escena que llevamos y eso el público lo percibe. Estamos todos en primera línea del escenario: batería, tocada de pie; contrabajo, instrumento imprescindible; violín, trompeta, voz y guitarras. Llevamos unos 20 conciertos por todo el Estado, y estoy realmente contento. Ha sido subir un peldaño más respecto a Skalariak. Acaba de comenzar y hay muchos kilómetros por delante.
Se mencionan como influencias The Pogues, The Clash o Stray Cats. Pero en lo estilístico la propuesta va más allá
He buscado el origen del origen. Con Skalariak el punto de partida fue la influencia jamaicana de los años 60. Con el nuevo proyecto ese punto es una parte de la música que influenció a los jamaicanos para crear el ska. Me fijé en Fats Domino, personaje de los años 50 que influenció tanto al r&r que se hizo más tarde (rockabilly) como al ska de los 60. The Kluba vuelve a poner ese punto de unión entre rockabilly y ska, pero 50 años más tarde. Y para darle colorido a la fusión hay influencias de bandas más cercanas: Pogues, Stray Cats y por supuesto The Clash. Pogues por el carácter más festivo y por utilizar el violín, que también utilizamos. Stray Cats por la puesta en escena (todos en primera línea del escenario) y por utilizar el contrabajo marcando slap. Y The Clash porque partían de fusionar rockabilly y punk y nosotros mezclamos rockabilly y ska.
La línea de las letras también ha cambiado con respecto a lo que era Skalariak, habláis de anti-poesía&hellip
El disco es más profundo y más que lírico diría que para mí es anti-poético. La anti-poesía también es poesía. Hay un lado más oscuro en esta grabación, el lado rocker, y hay otro basado más en la realidad, en la cotidianeidad del mundo en el que nos ha tocado vivir, un lado más social por decirlo de alguna manera, el lado rude.
¿Qué tal los sanfermines?
Son la eterna fiesta, la noche inacabable. Y los que somos de Iruñea tenemos un sentimiento muy especial. Siempre que puedo intento liar algo y el martes pudimos tocar y reivindicar que también son para gente como nosotros, aunque desde arriba nos intenten excluir. |